La ciudad de los rascacielos es probablemente la capital mundial de la música, aunque con una gran influencia de música latina debido a la gran cantidad de músicos cubanos, puertorriqueños… etc. que alli residen, sin duda la banda sonora de New York es el Jazz. Se respira jazz por los cuatro costados, en cualquier esquina puedes ver un músico callejero de excelente nivel con su saxo, trompeta o batería, (los famosos street drummers neoyorkinos).

Aprovechando mi viaje a la gran manzana voy a tratar de contar las posibilidades que ofrece esta gran ciudad a los músicos en general y más concretamente a los bateristas.

Nada mas instalarme en el Hotel situado en el centro de Manhattan al lado del Jazz Lincon Centre me dispongo a visitar la escuela de bateristas mas famosa del mundo, el Drummers Collective, que lleva instruyendo a bateristas de todo el mundo desde 1977 y se encuentra en la 123 West 18th Street, séptima planta. Buena parte de los grandes bateristas de talla mundial han pasado por esta escuela, contando con un elenco de 23 profesores de batería y, como no, aproveche la semana para recibir clases con varios de ellos, Marko Djordjevic, Jason Gianni… y empaparme de las últimas técnicas baterísticas y tendencias musicales, allí ojeo un periodico musical, el “New York City Jazz Record” y en la ultima pagina aparece el directorio de clubs de Jazz, Cerca de 200, ahi comienzo a darme cuenta de la dimension jazzística de la ciudad, 200 clubs con música en directo programando a diario y en algunos casos hasta tres actuaciones al día. Repartidos entre Harlem, Brookling, Queens, New Yersey, El Bronx y la mayor parte de ellos en Manhattan.

Mi primera noche en Manhattan tengo la suerte de acudir a uno de los conciertos que Marko Djordjevic da junto al cuarteto del guitarrista Clarence Spady en Bleecker Street una de las calles míticas de la música Neoyorkina, muy cerca de alli se encuentra el famoso “Blue Note“. Ojeando la programación veo que la semana anterior a mi llegada había estado tocando alli por su aniversario “Chick Corea“, por suerte los cuatro dias siguientes actuaba John Scofield acompañado a la bateria por Greg Hutchinson, concierto al que si pude asistir para mi deleite. El “Blue Note” es sin duda el lugar más famoso para escuchar jazz, aunque en mi opinion los hay mucho mas auténticos y con un ambiente mas jazzístico.

También por esa zona al sur de Manhattan (Downtown), Soho y Tribeca puedes encontrar el Fat Cat, uno de los que programan 3 sesiones diarias los 7 días de la semana con jam session en la tercera sesión. El que para mí es el mejor al menos de los que he visitado, el “Smalls Jazz Club“, en el que sumergirte es como retroceder a los años 50, cantidad de músicos pasando por el escenario a cada cual de mejor nivel, sin duda había que lanzarse al escenario y así lo hice, no podia dejar pasar una oportunidad única de compartir unos compases de swing con esa gente, curioso fue comprobar la edad de los músicos que iba desde los grandes veteranos de la escena con mas de 60 años en algunos casos hasta jovenes estudiantes de veintipocos años.

Al finalizar la jam en Smalls todo el mundo se desplazo al Fat Cat para continuar alli la noche jazzera. Allí se fusionaban las dos comunidades musicales mas tipicas de N.Y., la afroamericana y la afrocubana, interconectando sus estilos dando lugar al Jazz Latino. Allí conozco a Yusnier, percusionista cubano afincado hace un año en N.Y, que había trabajado aqui en España, más concretamente en Madrid, con gente como el Cigala o Concha Buika. Me comenta las diferencias entre las dos ciudades y mientras en una semana buena aquí en España podías tener dos o tres conciertos, allí estaba promediando entre cinco y siete días a la semana, hecho que en buena parte se debe a la diferencia cultural, dado que en N.Y la gente paga cantidades altisimas de dinero por ver conciertos en la mayoría de los casos, lo cual es casi impensable aquí. Daba igual que el artista fuera más o menos conocido, existe la cultura de pagar por la música en directo a todos los niveles, y sería dificil de imaginar aquí algo semejante.

Hablando de la música cubana, Manhattan tiene su santuario en el “Guantanamera” restaurante con los mejores músicos cubanos en directo, allí conozco a Juan Carlos Formell, hijo de Juan Formell, director de la gran orquesta cubana “Los Van Van” nos ponemos al dia de como estan las cosas aqui y alli y contactamos para posibles trabajos futuros.

La lista de lugares para ver buena musica seria interminable, teatro Apollo en Harlem,The Jazz Lincon Centre y asi hasta 200 clubs de Jazz.

Otra de las posibilidades que existen para un músico son los musicales, tuve ocasión de asistir al musical “Chicago” en Broadway, muy cerca de Times Square y aunque ya habia asistido en Londres a alguno y conocia un poco el mundillo, fue impactante, la calidad tanto de los músicos, actores, bailarines es bestial,  y como me contaba Daniel Pearzon, saxofonista en varios de los musicales de Broadway, es uno de los trabajos mejor remunerados de la ciudad, a la vista estaba que la media de edad de los musicos superaba los 50 años facilmente, sin duda un trabajo comodo y bastante seguro para gente que seguro habran cansado de giras y viajes por el mundo. El unico problema es que a las audiciones se presentan cientos de bateristas de un nivel altísimo para solo una plaza por musical.

Tambien estan los estudios de grabacion que sin gozar del esplendor de tiempos atrás, y debido a que las nuevas tecnologías han quitado mucho trabajo humano, siguen siendo un ingreso extra para los músicos, atrás quedaron los tiempos en que muchos grandes músicos podian vivir de los ingresos de las grabaciones tanto de discos como de Jingles… etc.

Tocar en el Metro no es tan facil en N.Y, para tocar en el metro al igual que en londres requiere un nivel y pasar ciertas pruebas para poder actuar allí, muy sencillo, si pasas las pruebas tocas, sino no tocas. Una vez superada y dependiendo de la nota te correspondera una estacion u otra, las mejores notas van a las estaciones con mas turismo y por lo tanto más ingresos.

Otro de los atractivos de la ciudad son sus tiendas de instrumentos, de las muchas que visite quiero destacar tres:

  • Drummers World” en 151 W 46th St segunda planta, tienda exclusiva para bateristas con taller de reparación propio y en la que puedes encontrar todo tipo de piezas de recambio.
  • Sam Ash Drum Shop” en la 159 pegada a Times Square, allí trabaja la hija del gran baterista cubano “Horacio Hernandez El Negro“, Jennifer, que me comenta que su padre se ha trasladado a vivir a Miami por motivos de trabajo. Tiempo atras Horacio estuvo impartiendo una masterclass en la escuela de musica donde yo trabajo en Oviedo. Le comento a su hija que le conozco de aquella ocasión y del inolvidable dia que pasamos El Negro, Rubén Mol, Pepe Albella y el que suscribe junto a uno de nuestros idolos bateristicos. Sam Ash es una tienda de excelente trato y una de las mas nutridas de material de todo tipo. Charlo un rato con el gerente de la tienda Luis Infantas (que al igual que el 90% de los dependientes de N.Y tambien es baterista) y me comenta la situación de los músicos Neoyorquinos.
  • Y por ultimo, “Guitar Centre” que es lo mas parecido a un gran centro comercial, departamentos de todo tipo, batería y percusión, guitarra, bajo, teclados, P.A y hasta D.J. Allí conozco a David D’Amico encargado de la seccion de bateria que me pone al corriente de las ultimas novedades.

Esta claro que la globalización tambien se nota a la hora de visitar las tiendas y que hoy en día desde cualquier punto del planeta se puede conseguir cualquier instrumento o material, aun asi todavia quedan rincones auténticos con verdaderos luthiers que merece la pena conocer.

En definitiva, un viaje inolvidable a la ciudad con mayor número de bateristas por metro cuadrado, una ciudad extremadamente competitiva para los músicos, pero que sin duda alguna conviene conocer y absorber de ella todo lo que nos ofrece.

Jorge Cambareli

Categorías: Noticias

9 respuestas a la entrada:

  1. Juan Carlos Menéndez dice:

    Enhorabuena por tu nueva andadura virtual. Me gusta mucho este reportaje de tu viaje; creo que hay información muy valiosa para alguien que vaya por allí. Cómo me hubiera gustado verlo contigo. Es un sueño… pero una “semanina” por allí, tú, Luisín el cuñao y yo… sería la caña… Un abrazo y suerte.

  2. Fabián dice:

    Jorge, me ha gustado leer mucho tus andaduras musicales por la gran manzana. No tenía ni idea de que tenías página web, así que seguiré fielmente tus viajes, aventuras y experiencias. Saludos figura.

  3. Siso dice:

    Hola Jorge, estupenda cronica y muy interesante,acabó de encontrar tu pagina y esta muy chula, desde aquí seguire tu camino, un fuerte abrazo

  4. Muy interesante Jorge, menudo tute que te metiste, jaja. Un abrazo.

  5. sara rivas campoamor dice:

    jorge!ya he visto que has puesto a andas tu página!!me ha encantado la crónica de tu viaje por el mundo newyorkino, seguro que solo es un pqeuño resumen de todo lo q viviste alli, un abrazo!!

  6. Vicky dice:

    Hola.Jorge nose si t acordaras de mii…espero qsi…q lejos has llegado y q grande eres m alegro un monton por ti. Yo qt he visto con Redada, en las escuelas ensayando , con la charanga…me ha encantado descubrir tu biografia. Gracias a la TPA…en la q por casualidad os vi a todos y decidi entrar en el face de la Charanga. Q curriculum q tienes…impresiona y emociona. Un besazo

  7. Pedro.- Billy dice:

    Interesante y bien armada tu website Jorge. Muy chula tio

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